BDSM:

Lo que debes saber de estas siglas.

Cuando hablamos de BDSM en realidad estamos hablando de cuatro prácticas sexuales diferentes. ¿Sabes de qué se trata cada una?

Ahora que se ha puesto de moda el BDSM, es justo decir que hay bastante desinformación al respecto, pues la mayoría de la gente cree que se trata de una sola práctica sexual al estilo “Cincuenta sombras de Grey”; pero la realidad es que se trata de cuatro prácticas sexuales diferentes que comparten ciertas características y por eso se engloban en una misma categoría: el BDSM.

La palabra Bondage viene del inglés bond, que significa atadura o cadena, y se trata de una práctica en la cual uno de los integrantes de la pareja inmoviliza, parcial o totalmente, al otro por medio de ataduras; éstas pueden ir desde lo más suave y sencillo (como usar listones para sujetar al otro a la cama) hasta lo más complejo, como es el caso del Shibari, una técnica japonesa de sujeción que es considerada todo un arte por su dificultad y cualidades estéticas.

Por otro lado, la parte de la disciplina se relaciona con juegos de rol en los cuales una persona toma el papel del “maestro” y la otra del “castigado”. En este sentido, el que corrige suele utilizar accesorios hechos especialmente para castigar al “mal portado”, como látigos (también llamados floggers), bastones, fustas, palmetas, en fin, hay muchas opciones en la moda BDSM; mientras que el corregido debe aceptar de forma sumisa su castigo.

Como las mismas palabras lo dicen, aquí se trata de jugar dos roles: el del dominante y el del sumiso. Aunque se puede parecer mucho a lo que explicamos anteriormente de la disciplina o, incluso, al sadomasoquismo, en este caso lo más excitante para la pareja se encuentra en el aspecto psicológico; es decir, dependiendo de la pareja, a veces se puede prescindir de los golpes o, incluso, del contacto físico.

Creador de contenido: Dj Sado
Locutor de  Uta Radio

Aquí, lo excitante para el dominante es saber que tiene el control y puede ejercer un poder psicológico sobre el otro; mientras que para el sumiso, la excitación proviene de anular conscientemente su voluntad y ponerse a merced absoluta del otro.

1. Bondage y disciplina

2. Dominación y sumisión

3. Sadismo

El término “sadismo” proviene del nombre de uno de los personajes más controvertidos de la historia: el Marqués de Sade, quien en sus libros retrataba personajes que encontraban su placer sexual al provocar dolor en otras personas. Si bien esto podría ser considerado una crueldad, cuando se ejerce como una práctica sexual consensuada y en compañía de un verdadero masoquista, puede resultar absolutamente satisfactorio para ambos.

4. MASOQUISMO

Esta palabra también surgió a partir del nombre de otro literato: Leopold von Sacher-Masoch. Uno de sus personajes principales le pide a su amada que lo humille y le provoque dolor, y en algún punto del libro declara: “el dolor posee para mí un encanto raro, y nada enciende más mi pasión que la crueldad de una mujer hermosa”. Así pues, si el sádico disfruta provocando dolor, el masoquista goza recibiéndolo:

¡la pareja perfecta!

Como te podrás haber dado cuenta, todas estas prácticas tienen puntos en común y se relacionan con conceptos como: dominar, castigar, dolor y control. Sin embargo, cada una tiene sus rasgos distintivos y, para quienes las practican, es muy importante no confundirlas como un todo. Así que si es algo que te llama la atención, será mejor que vayas estudiando para que decidas cuál es tu favorita.